Metales pesados

¿Por qué los metales pesados son tan peligrosos?

Los metales pesados catalizan reacciones de oxidación, estimulando por tanto la producción de radicales libres.

Impiden la absorción de minerales (por ejemplo zinc y magnesio), y elementos traza, necesarios para las reacciones enzimáticas, causando así innumerables bloqueos metabólicos.

Pueden cambiar la estructura de las proteínas y, por supuesto, de los anticuerpos de nuestro sistema inmunológico

Las estructuras lipídicas que están presentes en todas las células pueden modificarse, por lo que la entrada y salida de nutrientes puede verse afectada.

No confundir con los minerales traza como el Boro, Cromo, Cobalto, Cobre, Germanio, Yodo, Hierro, Manganeso, Selenio, Silicio, Vanadio y Zinc que se necesitan en el organismo en cantidades diminutas.

En general, la exposición a metales pesados a lo largo del tiempo está relacionada con varios tipos de cáncer, problemas en el desarrollo de fetos y niños, artritis, enfermedades cardiovasculares, dolencias renales, etc.

  • Plomo: afecta al sistema nervioso, está asociado a anemia, esclerosis, fatiga y a cáncer de riñón, problemas de comportamiento y uso del lenguaje, infertilidad, abortos. Las mujeres Embarazadas y los niños son particularmente vulnerables, herpes I y II
  • Mercurio: De los más tóxicos que existen. Asociado a alteraciones neurológicas, autismo, TDA, TDAH, TEA, depresión, problemas del aparato Respiratorio.
  • Arsénico: No es exactamente un metal, pero es un contaminante muy peligroso. Está asociado a enfermedades vasculares, bronquitis, cáncer de esófago, de pulmón,laringe y vejiga, produce hepatotoxicidad. Presente en alimentos no ecológicos, ya que muchos pesticidas lo contienen.
  • Berilio: asociado a cáncer de pulmón y a la irritación de las mucosas y la piel.
  • Cromo: Está asociado a cáncer de pulmón, hepatotoxicidad y Nefrotoxicidad, desestabiliza los niveles de azúcar en sangre y puede producir infecciones por hongos, como la cándida. Dermatitis aguda y dermatitis ezcematosa alérgica.
  • Níquel: la exposición a largo plazo puede producir dolencias cardiacas, irritación de la piel y daños en el hígado.
  • Cobre: causa daño en el hígado, en los riñones, está asociado a anemia y a irritaciones del intestino delgado e intestino grueso.
  • Manganeso: daña el páncreas, el hígado, el aparato respiratorio, los riñones, el sistema nervioso central y está asociado al Parkinson.
  • Estaño: asociado a dolor de cabeza, irritación de mucosas y piel, daños en el sistema inmunológico, depresión, trastorno del sueño y daños hepáticos.
  • Zinc: dolor de estómago e infección de las mucosas.
  • Cobalto: Enfermedades coronarias y cáncer. Presente en detergentes, limpiacristales azules y enjuages dentales. En general en productos con tonalidades azules.
  • Vanadio: Interfiere en la producción de globulina (anticuerpos) y glóbulos rojos. Problemas Vasculares y cardiacos, irritación estomacal, daños al sistema nervioso, riñones e hígado.
  • Cadmio: está asociado a enfisema, tensión alta, cáncer de próstata, bronquitis, infertilidad, enfermedades vasculares, alteraciones neurológicas y toxicidad en riñones.
  • Cobre: Cancerígeno, provoca las manchas marrones que aparecen con la edad.
  • Bario: Afecta al sistema nervioso y al corazón. Presente en cosméticos, principalmente en barras de labios. Tiende a acumularse en el pecho pudiendo provocar cáncer de mama.

Efectos perniciosos de los metales en las vitaminas y minerales del cuerpo:

El Arsénico bloquea la absorción de vitamina E, el selenio y el sulfuro.
El Cadmio bloquea el zinc, el magnesio, el Selenio y el sulfuro.
El Cobre bloquea el zinc, el magnesio, la vitamina C y la vitamina E.
El Plomo bloquea el hierro, el calcio, el molibdeno. Al depositarse principalmente en los huesos, interfiere con la formación de glóbulos rojos, y contribuye a problemas de huesos como osteopenia y osteoporosis.
El Mercurio bloquea el zinc, el selenio y el hierro. También destruye la vitamina B12.
El Aluminio bloquea el la absorción de magnesio.
El Níquel, un conocido carcinógeno, bloquea el la absorción de manganeso.

Se deduce la importancia de realizar desintoxicaciones periódicas de metales pesados (es prácticamente imposible evitar totalmente los metales pesados, aunque se debe intentar minimizar en todo lo posible la exposición y la ingesta), puesto que pueden provocar deficiencias nutricionales, y contrarrestarlo suplementando la dieta
con vitaminas y minerales.

Los metales pesados bloquean también el funcionamiento de muchas enzimas

Resulta revelador que no se haya dado ningún caso de autismo entre los Amish, cuya religión les prohibe vacunar a sus hijos.

Por supuesto, que un niño (o un adulto) no se vuelva autista después de inyectarle una vacuna no significa que la vacuna no tenga efectos en su salud a corto o largo plazo y en su coeficiente intelectual.

“Considero que una persona que exponga a un niño a toxinas que dañen su salud, volviéndole incapaz de ir a la escuela y tener una vida digna es un criminal”
Dr. Boyd Haley, actualmente el mayor experto en la toxicidad del mercurio en relación con la plaga mundial de autismo.